
Un hombre que había saqueado un palacio, intentó vender uno de los objetos del botín, una exquisita alfombra.
“Quién me da 100 monedas de oro por esta alfombra?”, gritaba por toda la ciudad.
Cuando consiguió venderla, un compañero se acercó y le preguntó: “¿Por qué no pediste más por esta preciosa alfombra?
A lo que el vendedor contestó…“¿Existe algún número superior a 100?”
No hay comentarios:
Publicar un comentario